El día empezaría después de posponer la alarma que solía despertarme con un mensaje diciendo, “Hoy es el día perfecto para seguir luchando por tus sueños”, ya no habrán libros sobre la mesa, ni mucho menos mensajes que me motiven en las paredes, quizás me resigne a ser una persona mas del montón que no le interesa la rutina.

Ya no lucharía por mis sueños, si no por ver la hora de llegar a casa para poder finalmente dormir, dejaría de interesarme las personas ricas en conocimiento y empezaría a gustarme mas la televisión.

Me importaría poco lo que suceda a mi alrededor, pues al fin y al cabo ni yo estaría dispuesto a  hacer algo heroico o fuera de lo común por mi. Las salidas, los nuevos proyectos, los riesgos, las risas entre amigos, los nervios de empezar o de presentar el proyecto a alguien por primera ves, se convertiría en otro día mas trabajo de números en la oficina.

Mis mejores amigos pasarían de ser aquellos que desvelan días completos por sus metas, a ser aquellos que duermen días enteros porque quieren escapar de su triste realidad.

En un futuro no enseñaría a mis hijos a luchar, a ser felices, a conseguir sus cosas con esfuerzo propio, a valorar cada detalle y a aprovechar cada segundo de sus vidas para reír y ser felices, todo esto lo cambiaría por una simple frase ” Estudia porque solo eso te dará de comer en un futuro.” un futuro del cual ni yo estaré seguro de que existirá.

Déjame repetir esta frase ” Hoy es el mejor día para seguir luchando por tus sueños ” No decaigas, levántate y sacúdete los hombros y dile a la vida… GOLPEAS COMO NIÑA.

 

Esta Historia aun no termina aquí…

MIGUEL DIAZ